sábado, 22 de marzo de 2008

Craso error


Es algo que se repite en casi todos los libros de comunicación, e-marketing y publicidad: El Internet se ha convertido en una herramienta valiosísima de marketing, protagonizando la mayor revolución tecnológica de todos los tiempos.
McLuhan fue uno de los primeros que vaticinó que nuestro estilo de vida se transformaría gracias al avance de las tecnologías y las comunicaciones. Pero a finales de los 60 él no podía imaginarse hasta dónde llegaría esa revolución. En el 2008, ya en pleno siglo XXI, los usuarios de Internet en el mundo superan los mil millones.
El crecimiento de Internet es cada vez mayor y, aunque los datos no son muy precisos, su nivel de penetración en nuestro país debe superar ya el 15%, con lo cual más de 2 millones de dominicanos deben tener acceso frecuente al servicio.
Usuarios ávidos de información. Usuarios con poder de compra. Usuarios que a través de la red visitan cualquier rincón del mundo para hacer transacciones, viajar, expandir sus conocimientos o, quizás, simplemente conocer personas. Usuarios que dan seguimiento a fechas especiales como los Cyber Monday y acceden a un universo cuyos límites son prácticamente inalcanzables.
Usuarios que, como yo, se aventuran a creer que ante este grado de penetración y dada la importancia de este medio, los negocios del patio se ponen las pilas y habilitan sus páginas de Internet para hacer transacciones en línea como lo hace la media en Asia, Estados Unidos y Europa.
Craso error... O somos menos los que buscamos facilitarnos la vida a través de la red o son más lo que en Santo Domingo piensan que las páginas web de sus negocios son un medio para repetir información, pues lo que está online es lo mismo que aparece en las revistas, la televisión o lo que oímos en radio.
Si no está de acuerdo conmigo, entonces dígame por qué tuve que ir a Pizarrelli 3 semanas después de haber reservado online una sucursal para el cumpleaños de mi hijo. Vale decir que la reserva no se formalizó, que perdí el día y la sucursal. La única respuesta que recibí fue un brochure impreso con los teléfonos de las otras sucursales para que llamara e hiciera la reserva por teléfono.
Ah, un dato importante. La teledensidad en nuestro país debe andar cerca ya del 60%, con lo cual 60 de cada 100 dominicanos tiene acceso a un teléfono, para llamar, por supuesto y pedir información; pues para formalizar una reserva o comprar, aún debemos ir en persona.

1 comentario:

lagitti dijo...

Bueno amiga, te entiendo. Hace un par de semanas, perdí mi tiempo solicitando un producto del BHD por la misma vía; hasta la misma gerente me dijo que eso no progresaba.

qué conducta!